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EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
desde el punto de vista político; pero cediendo á los
requerimientos proteccionistas, hizo una nueva tarifa
en que aumentaba los derechos hasta el 24 por 100
de casi todas las mercancías manufacturadas; y la
victoria política degeneró en una capitulación económica.
En the Life of Earl Granville, lord Fitzmaurice suministra
referencias sobre las instrucciones dadas en
el mes de Mayo de 1881, por lord Granville á los
comisarios sir Charles Dilke, M. W.-E. Baxter, sir
Rivers Wilson, M. C. Kennedy y M. Joseph Crowe,
para la renovación del tratado de comercio con la
Francia: l.°, mejoramiento general del statu quo; 2.° si
no se podía obtener este resultado, progresos especiales;
3.°, mantenimiento del espíritu de las obligaciones
de 1860.
Los comisarios ingleses tropezaron con una resistencia
tal, que Inglaterra rehusó firmar un tratado de
comercio, conteniéndose con adherirse al tratado de
comercio concluido entre Francia y Bélgica por el
convenio de 28 de Febrero de 1882 que garantizaba á
cada una de las partes contratantes el trato de nación
más favorecida; la igualdad de trato para los buques
y su cargamento, excepto para el cabotaje y la pesca;
para las marcas de fábrica y los nombres comerciales.
La ley de 29 de Diciembre de 1891 anuló este convenio
como todos los demás; ella autorizaba únicamente
al Gobierno para aplicar, en todo ó en parte,
la tarifa mínima á las naciones que aplicasen á las
mercancías francesas el trato de las de nación más