78 EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
en el contrato del trabajo. Desde el momento en que
él garantiza los provechos á una industria, debe garantir
los salarios á los obreros. Desde el momento en
que el Estado impide ó dificulta la entrada de los objetos
extranjeros «para proteger el trabajo nacional»
debe impedir la introducción de obreros extranjeros.
Además, el proteccionismo concentra los capitales
y la mano de obra sobre ciertas industrias; y los proteccionistas
de todos los países concentran sus esfuerzos
sobre industrias similares. La salida de un
producto está en razón de los tres factores siguientes:
intensidad de la demanda, rareza de los idénticos y
abundancia de los equivalentes.
La política proteccionista en cada país se obliga á
provocar la fabricación de los productos idénticos, y
por sí misma, restringe la abundancia de los equivalentes;
ataja el cambio; y de ello resulta una sobreproducción
que excede á los recursos y necesidades
de los habitantes en un país; pero como las mercancías
tropiezan al mismo tiempo con las tarifas de
aduanas de los demás países, sobreviene una baja
general sobre las mercancías protegidas; y los proteccionistas
claman contra la sobreproducción que
han provocado ellos mismos. Se compadecen de los
que se encuentran sin trabajo, de lo que en parte, tienen
ellos la responsabilidad, y se aumentan los gastos
del presupuesto. El industrial se coloca á la puerta
del establecimiento en que se le instala el inspector
de trabajo y en que se le establece un sistema de dilación.
Se opone la legislación industrial social al
derecho comercial individualista.