170
EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
enormes, fuera de toda proporción con su capital» (páginas
78 y 136-138).
M. Bagehot ha hecho el cálculo siguiente:
«Admitamos que un comerciante tiene un capital suyo de
1.250.000 francos. Para que este capital le produzca un 10
por 100 ha de obtener 125.000 francos de beneficio anual y
vender en consecuencia todas sus mercancías. Si otro comer
ciante, por el contrario, sólo tiene 250.000 francos propios y
hace un empréstito de un millón por medio del descuento, se
encuentra en poder de un capital de 1.250.000 francos y pue
de vender á mucho mejor precio. Se hizo el empréstito al 5
por 100, deberá pagar cada año 50.000 francos de interés, y
si como el comerciante que sólo trabaja con su capital obtie
ne 125.000 francos de ganancia, después de deducidos los
50.000 francos que ha de pagar de rédito, aún le quedarán
75.000 francos como beneficio de un capital de 250.000, ó sea
un beneficio de un 30 por 100.
La seguridad de poder procurarse recursos por medio del
descuento ó de otra forma, y esto á un interés moderado, hace
que en el moderno comercio inglés haya una cierta tendencia
á trabajar con un capital prestado y á no limitarme únicamen
te á su propio capital ó apoyarse principalmente en él.»
Esta observación de Bangehot, muy iniciado en los
negocios de la City de Londres, muestra al mismo
tiempo la importancia de la tasación del descuento.
Cuando él escribía la tasa era de un 5 por 100. De
reducirse á un 3 por 100, el comerciante que realiza
ra el empréstito sólo hubiese tenido que pagar, en el
caso expuesto, 30.000 francos, y sus beneficios no
hubiesen sido 75.000 sino 95.000, esto es, no un 30
por 100, sino un 38 por 100, á menos que para ex-