VIH PREFACIO.
definitiva de la República Argentina, en lo tocante á su provincia de
Buenos Aires.
Son los mismos libros, armados de nuevo para servir en la cam
paña de discusión pacífica sobre la nacionalidad del país y sobre la
integridad de su soberanía política.
En el conflicto de la Provincia con la Nación, en que solo un ex
tranjero podia quedar neutral 6 indiferente, el autor, como Argen
tino, compatriota del Argentino de Salla, de] Argentino de Mendoza,
del Argentino de Buenos Aires, del Argentino de Entre Ríos, etc., el
autor no ha creído un instante ser parcial abrazando la causa de toda
la Nación, compuesta de catorce provincias, en contraposición á
una sola provincia disidente, porque no puede ser parcial e\ que está
por la Nación entera, es decir, por el todo, y no por una parte acce
soria de ese todo.
Libros de acción, escritos velozmente, aunque pensados con re
poso, estos trabajos son naturalmente incorrectos y redundantes,
como obras hechas para alcanzar al tiempo en su carrera y aprove
char de su colaboración, que, en la obra de las leyes humanas, es
lo que en la formación de las plantas y en la labor de los metales
dúctiles. Si sembráis fuera de la estación oportuna, no vereis nacer
el trigo. Si dejais que el metal ablandado por el fuego recupere,
con la frialdad, su dureza ordinaria, el martillo dará golpes impo
tentes. Hay siempre una hora dada en que la palabra humana sí;
hace carne. Cuando ha sonado esa hora, el que propone la palabra,
orador ó escritor, hace la ley. La ley no es suya en ese caso; es la
ohra de las cosas. Pero esa es la ley durable, porque es la ley
verdadera.
París, 22 de noviembre de 1856.