LAS ESTADISTICAS ADUANERAS
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En el Congreso de Mons (1905), M. R. Campen, director
de aduanas de Bélgica, propuso la creación de
un «talón de conducción estadístico», al que tuvo la
torpeza de llamar boletín estadístico. «Este boletín,
decía él, destinado á acompañar los transportes, serviría
eficazmente para registrar, tanto en los países
expendedores como en los destinatarios y en los transitados,
las declaraciones de los importadores y exportadores
que suministrasen los elementos necesarios
para la redacción de los documentos estadísticos.»
La dificultad estará en el punto de partida; ¿cómo
establecerlo? Si hay divergencia entre el aduanero y
el remitente, sobre la designación de la mercancía,
¿quién solventará la diferencia? ¿Por qué esta diferencia
que no tiene un interés fiscal?, y el remitente
¿va á sujetarse á nuevas obligaciones?
Los delegados de las Cámaras de Comercio y de las
Asociaciones industriales y comerciales, reunidos en
Milán, en el Congreso internacional de 1906, emitieron
una opinión en favor «de una entente internacional
para la clasificación uniforme de los productos»
en las estadísticas aduaneras.
M. E. Allard, presidente de la Cámara de Comercio
belga, en París, ha presentado una Memoria muy
completa sobre esta cuestión en el Congreso de Praga
de 1908.
Pide una estadística uniforme de todos los países
y una clasificación idéntica de los productos gravados.
Pero ¿por qué no de los productos exentos?
Bajo el título pretencioso de «lengua aduanera universal»,
pide «la designación de una manera idéntica