EL COMERCIO EXTERIOR DE FRANCIA 393
—Pero en Inglaterra, se dirá, las colonias se con
sideran tntre los países extranjeros.
— Cié rto; pero las colonias no gozan de ningún pri
vilegio en el Reino Unido.
Unas, como el Canadá, Australia, Nueva Zelanda,
Africa del Sur, son autónomas y establecen el régi
men fiscal que Ies conviene; otras son colonias de la
Corona ó protectorados, pero entre ellas y el Reino
Unido no hay la menor traza de pacto colonial, á
pesar de los esfuerzos de M. Chamberlain, el de las
Tariff Reformers, desde 1902, para introducir un régi
men de este género. El Canadá, la Australia, el Africa
del Sur, tienen, es cierto, algunas tarifas de preferen
cia para los productos británicos; pero sus proteccio
nistas se defienden contra ellas.
Una parte del comercio con nuestras colonias es
ficticio. Sería interesante determinarla, y debería ser
deducida de nuestro comercio exterior-
§ 2.—En el peso total de las mercancías embarca
das en buques franceses, las provisiones y el mate-
r ial de á bordo (carbón, víveres) representan 1.217.000
toneladas, ó sea, un 27,85 por 100 del tonelaje total
que ha sido en 1911 de 4.370.000 toneladas.
Como nuestra navegación es el resultado de primas
y subvenciones,estos consumos son ficticios también.
Ul total general del resto se evalúa en 2.416.000
francos.
Si se hiciese una reducción proporcional sería de
rueños de 700.000 francos.