DE LA INTEGRIDAD NACIONAL
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como poder general por toda la República libertada por su brazo
en Monte Caséros, fue restablecido el gobernador de Buenos Ai
res. — Al gobernador Rosas sucedió el gobernador López. Por
primera vez bubo en Rueños Aires dos gobiernos : uno de toda
le República, otro de solo la provincia.
Como el primero tomaba naturalmente en sus manos facul
tades nacionales, que el segundo Labia estado ejerciendo por
veinte años , los que se educaron en el hábito de ese abuso vie
ron una especie de humillación para Buenos Aires en ese relevo
natural de autoridades. Esa devolución de poderes que cedia en
honor y provecho de Buenos Aires mismo, por cuanto cedia en
el interes de crear un gobierno para toda la Nación, se miró
como un despojo, por la ignorancia ó la rutina, que habian lle
gado á considerar esos poderes nacionales como propiedad del
gobierno provincial de Buenos Aires. Esa aberración ridicula
es hasta hoy el principio de su resistencia y de su aislamiento.
Los émulos del general Urquiza y los vencidos de Monte
Caseros explotaban unidos esa aberración de Buenos Aires.
El gobierno general convocó una reunion de todos los gober
nadores de las provincias en San Nicolas de los Arroyos , para
acordarlos medios de reunir el Congreso general constituyente.
El gobernador de Buenos Aires asistió á esa reunion. Lo era el
D" López, la mas respetable y elevada figura política que con
tenia Buenos Aires. Colaborador antiguo de la Independencia,
espíritu ilustrado, corazón ancho y generoso, veía naturalmente
su Nación mas arriba de su provincia.
El 31 de mayo de 1852 firmaron los catorce gobernadores de
las catorce provincias, allí reunidos, un Acuerdo ó protocolo,
que dejaba la dirección de la política exterior, del ejército na
cional y del producto de las aduanas exteriores en manos del
general Urquiza, nombrado Director provisorio de la República;
y disponia la convocación del Congreso general constituyente,
que había de crear las autoridades nacionales permanentes para
el desempeño del gobierno federal, hasta entónces encargado
casi totalmente al gobierno provincial de Buenos Aires, en cuya
elección y administración no intervenía para nada la República,
que le confiaba ese poder.
Antes de un mes, el 2i de junio de 4852, la legislatura pro
vincial de Buenos Aires desconoció el Acuerdo de San Nicolas, á
pesar de haberlo firmado su gobernador, bajo el pretexto de que