788 DE LA INTEGRIDAD NACIONAL
estrafalariamente entendido de Buenos Aires, postergar indefl-
nidamente la creación del gobierno nacional y la colocación en
manos de este del poder depositado casi totalmente en su go
bierno de provincia. Rosas sostuvo que el país no tenia hombres,
elementos, ni tranquilidad para constituir un gobierno nacio
nal , lo que valia decir que no podia realizar la idea con que se
hizo independiente de España. Declarado incapaz de gobierno
nacional y propio, quedaba todo el país entregado á la tutela de
Buenos Aires, que le administraba su soberanía exterior. Rosas
calumniaba su país para legitimar la política que convenia á su
interes personal y al de la provincia que le servia de pedestal.
Y para legitimar la retención de la soberanía exterior en
nombre de una necesidad de Estado, ponía en lucha esa sobe
ranía con los intereses extranjeros ; suscitaba guerras, que pre
sentaba como necesarias á la independencia nacional por nadie
amenazada, para sacar de todo ello las siguientes ventajas : —
alejaba la paz, requerida como condición previa para organizar
el gobierno nacional; tenia pretextos plausibles para calificar
de traidora toda mocion tendente á disminuir y retirar el poder
exterior colocado en sus manos; encontraba razones para tener
ejércitos con que tiranizar dentro del país ; disculpas de peli
gros generales para perpetuar la dictadura; ocasión de adquirir
un falso brillo que cubriese la sangre de su tiranía; y por fin ,
el medio de retener los tres tercios del gobierno de la Nación.
Esa política de dolo y de fraude por lo que hace á la inten
ción, de ruina y de atraso para el país por lo tocante á sus efec
tos, recibió su verdadero nombre dentro y fuera del país, y cayó
con su representante de veinte años, en campo de batalla, el
3 de febrero de d832, bajo la espada vencedora del general Ur-
quiza, salido de la provincia de Entre Ríos para defender su
causa propia y la causa de todas las provincias.
En Monte Caséros caía por tercera vez el ascendiente ilimi
tado de Buenos Aires , no de Rósas exclusivamente, sobre las
provincias de la República. Y esta vez caía para siempre, para
no reponerse jamas á pesar de todos sus esfuerzos de restaura
ción.
Monte Caséros era la convocación al Congreso nacional, á la
sanción de una Constitución, á la creación de un gobierno ge
neral.
Crear un gobierno nacional, era disminuir el ¡loder del go-