2C2 ELEMENTOS
el sistema municipal, qne nos habia dado la España. El pueblo
inlervenia entonces mas que boy en la administración pública
de los negocios civiles y económicos. El pueblo elegia los jueces
de lo criminal y de lo civil en primera instancia; elegia los fun
cionarios que tenian á su cargo la policía de seguridad, el órden
público, la instrucción primaria, los establecimientos de bene
ficencia y de caridad, el fomento de la industria y del comercio.
El pueblo tenia bienes y rentas propias para pagar esos funcio
narios, en que nada tenia que bacer el gobierno político. De
este modo la política y la administración estaban separadas : la
política pertenecía al gobierno , la administración al pueblo in
mediatamente.
Los cabildos ó municipalidades, representación elegida por el
pueblo, eran la autoridad que administraba en su nombre, sin
ingerencia del poder.
Ese sistema, que boy es base de la libertad y del progreso de
los Estados Unidos de Norte-América , existia en gran parte en
la América del Sudantes de su revolución republicana; la cual,
extraviada por el ejemplo del despotismo moderno de la Francia
que le servia de modelo, cometió el error de suprimirlo.
En nombre do la soberanía del pueblo se quitó al pueblo su
antiguo poder de administrar sus negocios civiles y económicos.
De un antiguo cabildo español babia salido (i luz, el 25 de
mayo de 1810, el gobierno republicano de los Argentinos; pero
á los pocos años este gobierno devoró al autor de su existencia.
El parricidio fue castigado con la pena del talion; pues la liber
tad republicana pereció á manos del despotismo político, res
taurado sin el contrapeso que ántes le oponia la libertad muni
cipal.
Entónces la República Argentina, inundada de gobernadores
omnipotentes, presentó el cuadro de los pueblos europeos del
siglo XI, en que los grandes señores feudales eran los árbitros
pesados de las ciudades.
Por mucbos años ha durado ese estado de cosas, contra el cual
están boy por constituir garantías los pueblos de la República
Argentina, trabajados por la anarquía y el despotismo.
La mas poderosa de que puedan echar mano , es la organiza
ción municipal. Ella debe ser base de la organización de pro
vincia y alma del nuevo órden general de cosas. Por ella han
dado principio á su emancipación todos los pueblos que se han