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BASKS
XV.
De la înmipracion como medio de progreso y de cultura para la América del
Sud. — Medios de fomentar la inmigración. — Tratados extranjeros. — La
inmigración espontánea y no la artificial. — Tolerancia religiosa.— Ferro
carriles. — Franquicias. — Libre navegación fluvial.
¿Cómo, en qué forma vendrá en lo futuro el espíritu vivifi
cante (le la civilización europea á nuestro suelo? Como vino en
todas épocas : la Europa nos traerá su espíritu nuevo, sus hábi
tos de industria, sus prácticas de (Civilización, en las inmigra
ciones que nos envíe.
Cada Europeo que viene á nuestras playas, nos trae mas civi
lización en sus hábitos, que luego comunica á nuestros habitantes,
que muchos libros de filosofía. Se comprende mal la jierfeccion
que no se ve, toca ni palpa. Un hombre laborioso es el catecismo
lU '.s edificante.
¿ Queremos plantar y aclimatar en América la libertad inglesa,
la cultura francesa, la laboriosidad del hombre de Europa y de
Estados Unidos? Traigamos pedazos vivos de ellas en las cos
tumbres de sus habitantes y radiqdémoslas aquí.
¿Queremos que los hábitos de orden, de disciplina y de in
dustria prevalezcan en nuestra América ? Llenémosla de gente
que posea hondamente esos hábitos. Ellos son comunicativos;
al lado del industrial europeo pronto se forma el industrial
americano. La planta de la civilización no se propaga de se
milla. Es como la viña, prende de gajo.
Este es el medio único de que la América, hoy desierta, lle
gue á ser un mundo opulento en j)oco tiempo. La reproducción
por sí sola es medio lentísimo.
Si queremos ver agrandados nuestros Estados en corto tiem
po, traigamos de fuera sus elementos ya formados y preparados.
Sin grandes poblaciones no hay desarrollo de cultura, no hay
progreso considerable; todo es mezquino y pequeño. Naciones
de medio millón de habitantes pueden serlo por su territorio;
por su población serán provincias, aldeas; y todas sus cosas lle
varán siempre el sello mezquino (le provincia.
Aviso importante á los hombres de Estado sud-americanos •