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BASES
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petlíen las garantías individuales en nuestro suelo. El tratado
argentino con la Gran Bretaña ha impedido que Rósas hiciera
de Buenos Aires otro Paraguai.
No temais enajenar el porvenir remoto de nuestra industria
ála civilización, si hay riesgo de que la arrebaten la barbarie
ó la tiranía interiores. El temor á los tratados es resabio de la
primera época guerrera de nuestra revolución : es un principio
viejo y pasado de tiempo, ó una imitación indiscreta y mal traida
de la política exterior que Washington aconsejaba á los Estados
Unidos en circunstancias y por motivos del todo diferentes á los
que nos cercan.
Los tratados de amistad y comercio son el medio honorable
de colocar la civilización sud-americana bajo el protectorado de
la civilización del mundo. ¿Queréis, en efecto, que nuestras
constituciones y todas las garantías de industria, de propiedad
y libertad civil, consagradas por ellas, vivan inviolables bajo el
protectorado del cañón de todos los pueblos, sin mengua de
nuestra nacionalidad? — Consignad los derechos y garantías civiles,
que ellas otorgan á sus habitantes, en tratados de amistad,
de comercio y de navegación con el extranjero. Manteniendo,
haciendo él mantener los tratados, no hará sino mantener
nuestra constitución. Cuantas mas garantías deis al
extranjero, mayores derechos asegurados tendréis en vuestro
país.
Tratad con todas las naciones, no con algunas, conceded á
todas las mismas garantías, para que ninguna pueda subyugaros
, y para que las unas sirvan de obstáculo contra las aspiraciones
de las otras. Si la Francia hubiera tenido en el Plata un
tratado igual al de Inglaterra, no habría existido la emulación
oculta bajo el manto de una alianza, que por diez años ha mantenido
el malestar de las cosas del Plata, obrando á medias y
siempre con la segunda mira de conservar ventajas exclusivas
y parciales.
Plan de inmigración. — La inmigración espontánea es la verdadera
y grande inmigración. Nuestros gobiernos deben provocarla,
no haciéndose ellos empresarios, no por mezquinas concesiones
(le terrenos habitables por osos, en contratos falaces y
usurarios, mas dañinos á la población que al poblador, no por
puñaditos de hombres, por arreglillos propios para hacer el negocio
de algún especulador influyente; eso es la mentira, la