620 SISTEMA FXONÓMICO Y RENTÍSTICO
til* eo todas partes. Penetrada de este principio tan verdadero en
hacienda como en política, la Constitución, art. 18, ha declarado
inviolable la correspondencia epistolary los papeles privados. La
ley orgánica, el decreto del gobierno, el abuso de cualquier par
ticular contra el imperio de esa garantía, es iin ataque al Tesoro
nacional, lo mismo que á la libertad política. En la institución
de correos como en las casas de crédito, la puntualidad religiosa
es dinero efectivo.
La historia argentina contiene el comentario estadístico de
este principio y la confirmación de su verdad práctica. En 1823,
bajo la administración de Rivadavia, el servicio de correos costó
al Estado 7,770 pesos fuertes, y produjo 13,319. En 1821, en
que la seguridad individual filé completa en Buenos Aires, el
correo costó 12,8i9 pesos, y produjo 14,039. —Desde 1828 em
pezó la decadencia de esa renta, con la decadencia de las liber
tades. En los seis años corridos hasta 1833, costó el correo
351,327 pesos papél, y produjo al Estado 111,780, dando lugar
á un déficit anual de 10,000 pesos.
Bajo la tiranía de Rósas, en que los Argentinos temblaban de
comunicarse hasta de palabra, la correspondencia epistolar en
contró su mejor garantía en cesar del todo y con ella la renta
de correos, que se trocó en gasto exclusivo del gobierno, como
el correo mismo tomó el carácter de posta militar para la comu
nicación exclusiva de los gobiernos y para la propagación de la
prensa oficial de Buenos Aires en las provincias. Los pueblos no
comunicaban entre sí, porque su aislamiento político y la falta
de contacto comercial no les ofrecía materia ni aun de corres
pondencia no política.
En la posta, como en la aduana, bajar la contribución de su
porte, es aumentar el producto de su renta pública. For ese me
dio se previene el contrabando ó trasporte clandestino de cartas,
se extiende en el pueblo el uso de la posta, y la extension hace
mayor el producto de muchas entradas pequeñas, que el de po
cas entradas grandes. El ejemplo práctico de las rebajas opera-’
das en Inglaterra y en Chile, en la tarifa de correos, resuelve
esta cuestión con la autoridad inapelable de la experiencia. La
tarifa colonial ó maquiavélica de dos 7'eales plata por carta sen
cilla, que nos ha regido ántes de ahora, estaba calculada para
aislar y dividir naturalmente á los pueblos argentinos y domi
narlos al favor de la debilidad que nace de la division.