DE LA COXFEDERACIOX ARCENTIXA. 633
proceden la riqueza y la renta , no de la agricultura exclusivamente,
como queria la escuela physiocrática, sino de la agricultura,
del comercio y de las fábricas, grandes dominios de la
industria, como enseñaba Adam Smith, representante de la
escuela económica adoptada por la revolución de América.
La doctrina de una sola contribución, de un solo impuesto
fué resultado del error de los physiócratas ó economistas del
siglo XVIII de Francia, que dieron á la riqueza por única fuente
la tierra y su cultivo. Pero ya pasó la época de discurrir sobre
el impuesto único, directo y territorial, — la cuadratura del
circulo en economía política, — dice juiciosamente el profesor
Colmeiro, economista español contemporáneo.—Cuando Say
habló de un solo impuesto como el mas equitativo y barato por
su recaudación, léjos de acoger la doctrina physiocrática en ese
punto, solo propuso la hipótesis de un sistema muy hermoso
considerado en abstracto, pero imposible en práctica á sus propios
ojos. « Si se pudiera contar con la buena fe del contribuyente
(dijo él), bastaria un solo medio, el de preguntarle
cuánto gana anualmente, cuál es su renta. Bastaria esa base
para fijar su contingente, ni habria mas que un solo impuesto,
el mas equitativo y barato de cuantos se conocen (t). »
Ciertamente así sucederia si se pudiese contar con la buena fe
del contribuyente; pero esta base hipotética es la que falta y la
que no debe esperarse nunca. La fe del contribuyente es la misma
en Sud-América que en Europa. Á proixjsito del contribuyente
europeo, se ha observado con razón, que « toda contribución
se paga con repugnancia, porque el precio de esta deuda,
que es la protección del gobierno, es una ventaja negativa de
que uno no se apercibe. Un gobierno es precioso mas bien por
los males de que nos preserva, que por las satisfacciones que nos
proporciona. » —Si el contribuyente ilustrado de Europa no se
apercibe de la protección de su gobierno culto, ; qué no sucederá
con el contribuyente sud-americano, que tiene tantos motivos
para dudar de la protección de sus gobiernos, mas dañosos
por débiles que por mal intencionados muchas veces? — Loque
impuesto directo y único, en países desnudos
(1) Tratado de economia politica, libro Ill, cap. x.