652 SISTEMA ECONÓMICO Y RENTÍSTICO
dito para obtener fondos aplicables á sus gastos, ya se valga del
empréstito, ya de la emisión de fondos públicos, ó de promesas
de la tesorería, hay condiciones comunes á todas ellas, que el
gobierno tiene que consultar para que el crédito público sea un
recurso real y positivo del Tesoro, en lugar de ser un recurso
nominal y fantástico.
La idea de una deuda perpétua y perdurable es desagradable
parala imaginación del hombre, aunque tenga seguridad de
percibir siempre la renta de esa deuda. Hay algo de halagüeño
en la idea de recuperar el valor real que se da en cambio de un
papel cualquiera, por respetable que sea. Por parte del deudor,
es decir, del Estado en este caso, hay también algo de desagra
dable en la idea de ser deudor perpetuamente, aunque no sea
sino porque la diminución de la deuda agranda el círculo de
sus recursos aplicables á otros gastos. Luego la amortización, es
decir, la cancelación gradual de los papeles de deuda del Estado,
es una condición esencial á la vida del crédito público. La Na
ción debe crear una caja de amortización y dotarla de fondos
reales y efectivos, para comprar todos los años una porción de
su deuda circulante, y amortizar ó destruir los títulos que la
justifican. La amortización o su caja debe dar principio desde
el dia mismo en que principie la deuda del Estado. Por ese me
dio puede extinguirse totalmente en un período mas ó ménos
largo ; y aunque haya mucho de quimérico en la esperanza de
una amortización total y definitiva, es indudable que la amor
tización ejerce en la salud del crédito el mismo efecto (¡ue la
imaginación ejerce en la salud del hombre.
Para que la amortización aumente la confianza pública en
favor del Estado considerado como deudor, es menester que se
efectúe con fondos reales y verdaderos, que el gobierno tiene
que separar del producto de las contribuciones ò de la venta de
sus tierras y bienes nacionales. Luego el arreglo de las contri
buciones es el punto de partida para la creación de la deuda ó
crédito público.
Otra condición esencial para que la deuda del Estado infunda
confianza á los compradores de sus títulos, es que los fondos
ajenos, que recibe á crédito, se inviertan en obras públicas de
tal utilidad, que den al fisco los nuevos recursos para pagar los
intereses y los dividendos de su deuda. En el crédito público,
lo mismo que en el privado, la confianza del prestamista es