DE L\ CONFEDERACION ARGENTINA. 713
ron la reacción de libertad y la calda de su dictadura de veinte
años.
Buenos Aires comprenderá pronto lo que comprenden hoy
sus mas nobles hijos, á saber : — que la mas fuerte garantía
de su órden y prosperidad interior reside en el apoyo del cuerpo
de nación que han formado las provincias argentinas confede
radas. Léjos de combatirle , debe mirarle como punto de apoyo
y salvación de su órden interior, amenazado interiormente y
poi’ sí mismo, no de fuera.
La centralización definitiva, la reconstrucción de la naciona
lidad argentina está en su penúltimo escalón; jamas estuvo mas
próxima de su colmo. A dos términos sencillos ha venido á re
ducirse el problema de su consolidación : por una parte las pro
vincias todas refundidas en un solo cuerpo político ; y por otra
Buenos Aires. Antes de ahora estuvo reducido ese problema á
refundir catorce unidades dispersas, independientes y reñidas.
¿Qué solución tendrá la dificultad que queda en pié? ¿Cómo
será incorporada Buenos Aires á la Nación de su sangre y de su
historia? — Lenta y sucesivamente : por la reforma de sus
leyes, en que retiene atribuciones de toda la República que el
propio convencimiento le enseñará á restituir, en el interes de
su egoisrno mejor comprendido que lo entienden los partidarios
de su aislamiento. Á ella, á la familia argentina le convendrá su
ingreso en el rango mas privilegiado y excepcional que se quiera,
ménos en el de capital de la Confederación, á lo cual se oponen
sus propios intereses locales, precisamente porque lo resisten los
intereses generales de la Nación entera.
Los hechos han dado á este problema una solución inflexible,
que se encierra toda en esta reflexión :
La Constitución económica, cuyo sistema se expone en este
libro, rige en toda la República Argentina, excepto en Buenos
Aires.
¿ Encargaríais la ejecución de ese sistema á la provincia en
que no rige la Constitución que lo consagra?
Para saber si allí podría regir de un dia para otro, averiguad
¿porqué no rige allí? ¿porqué la ha resistido Buenos Aires?—
orque le arrebataba en parte rentas y poderes nacionales, que
uenos Aires retenia por sus leyes constitucionales de provin
cia. sa misma causa, subsistente todavía, baria que no se afa
nase por ejecutar puntualmente el órden que le retira esas ven-