AL SISTEMA ECONÓMICO. 719
poblaciones que van de la Europa monárquica. Allá la república
está en la naturaleza de las cosas. Allá es tan absurda la monar
quía como lo sería tal vez la república en las naciones actuales
de la Europa. Para poblar con rapidez, la Constitución argen
tina ha puesto en ejercicio dos fuerzas capitales, á saber : — la
libertad civil, bajo todas sus formas, y la paz interior, conser
vada á todo trance. Mas que la libertad política, de que es in
capaz un excolono español, ha procurado la libertad económica,
accesible al extranjero, y medio natural de dar educación á las
otras libertades. La libertad de industria y de comercio sobre
todo han sido consagradas como el medio heróico de poblar rá
pidamente las provincias de la Confederación Argentina. No
hay constitución en el mundo que consagre esas libertades en
los términos que lo hace la Constitución argentina por sus ar
tículos U, t5, 16, 17, t8, t9, 20, 2t, 25, 26, 27 y 28.
Pero si en ese punto la Constitución argentina se ha mostrado
juiciosa, no es precisamente por haber escrito esas libertades
civiles en términos magníficos (la libertad escrita es muy anti
gua en la América del Sur), sino porque, á mas de escribirlas,
ha buscado y consagrado las garantías convenientes para redu
cirlas á verdad práctica.
Para hacer efectivas la libertad de comercio y la paz interior,
ha establecido la libre navegación de los grandes rios que bañan
su territorio, en favor de todas las banderas extranjeras.
La disposición geográfica del país y los antecedentes históricos
de los pueblos argentinos hacen allí de la libre navegación flu
vial un medio peculiar de realizar la libertad de comercio y la
paz interior de la Nación. Vamos á ver cómo.
II
La libertad fluvial es el único medio de reducir á verdad de hecho la
libertad de comercio en las provincias argentinas.
Entre las catorce provincias que componen la Confederación
rgen ma, no existe una ciudad ni población importante que
es e si ua a en costas marítimas, sin embargo de que las tiene
abundantes el territorio de esa Nación.
Esa disposición de cosas tuvo su razón de existir en el espí-