DE LA CONFEDERACION ARGENTINA. 499
El nivel ú horizontalidad del suelo, y la extension y compo
sición química del terreno.
La República Argentina posee capitales sin cuento, en cada
tino de estos elementos de riqueza natural. Encerrada su vasta
superßcie entre los 22® y 55® de norte á sur, contribuyen á for
mar su clima la parte mas fresca de la zona tórrida y la mas fe
cunda de la zona templada. Su sol enérgico da fecundidad es
pontánea á la tierra humedecida por lluvias frecuentes, sin
enervar las fuerzas del trabajador. El esclavo es inútil, porque
c sol no enerva. Azara el sabio afirma que no conoce clima com
parable al argentino en salubridad. Buenos Aires trae en su
nombre la calificación del clima argentino.
La Confederación posee los rios de la Plata, Paraná, Uruguai,
araguai, Vermejo, Salado, Negro y Pilcomayo, etc., navegables
todos, y los principales de ellos en una extension de que no pre
senta ejemplo la navegación fluvial.
Mientras que el Amazónas y el Orinoco hacen todo su curso
de este á œste, sin cambiar de latitud y de clima, los rios ar
gentinos ligan los productos de todos los climas, por la feliz di
rección de su curso de norte á sur.
Por el costo ordinario de un ferrocarril ó de un canal nave
gable de mas de doscientas leguas, cuando el arte tiene que
construirlos para suplir la naturaleza indigente del terreno,
inferir el valor que tendrán tres ó cuatro rios de una
el mayor de los canales co-
el hecho de ser obras de la producción de Dios.
En los ramos superiores de esos rios poseen las provincias de
orriéntes. Salta, Tucuman, Jujuí y el Chaco, florestas en que
se conocen hasta hoy ochenta especies de maderas útiles, de una
abundancia y espesor inagotables en tres siglos de construccio
nes activísimas.
Praderías dilatadísimas de doscientas y trescientas leguas,
cundadas por la influencia natural de un cielo alternativa-
^ ^ lluvioso en todas las estaciones, hace de tal modo
g 7 y fecundo el cultivo del trigo, del algodón, del lino, de la
1 ^ tabaco, de la caña de azúcar y de todas las clases de
traV^-útiles, que cuando el hombre no los produce por su
bajo, la naturaleza los propaga y extiende por sí misma. La