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EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
fono, y si las mercancías no llegan como un eco, pen
sará que algo extraordinario sucede, que jamás ocu
rrió en el mundo comercial.
He aquí cómo M. Bartlett describe el curso de una
orden de un comerciante al detalle, que llega á una
casa al por mayor. Ante todo, los dependientes hallan
el importe total, que se envía á la contabilidad. El
contable tiene ciertos signos cabalísticos, estableci
dos por el credit man, al servicio del crédito, que de
terminan el de cada cliente. Si la orden no le excede,
se envía directamente á el order departament.
Si el cliente, por el contrario, ha rebasado en su
orden el límite asignado á su crédito, ó si no ha pa
gado con regularidad su último compromiso, la orden
se envía al credit man que sabe si las condiciones del
cliente han cambiado, si sus negocios pueden desen
volverse según las previsiones de la cosecha, y de
otras circustancias momentáneas y locales. En ello in
terviene un coeficiente de error personal por parte del
credit man, según el estado de su hígado y de su estó
mago; también en los Estados Unidos una gran casa
no admite á un empleado para un puesto de responsa
bilidad, si no presenta un certificado médico garanti
zando su estado de perfecta salud.
Concedido el crédito, la orden va al order departa
ment que la detalla lo más claramente posible, y una
vez asentada en un libro rojo, será atendida inmedia
tamente; en un libro azul, si se ha de despachar en
segundo lugar, y en un libro verde, cuando no ha de
hacerse hasta que se hayan servido las de los dos
primeros.