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242 EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
¿Esta falta de buenos empleados no probará la in
suficiencia de la remuneración?
Un empleado no trabaja ni por placer ni por devo
ción; trabaja por la ganancia. El patrono que quiere
tener la libertad de elección y que quiere retener á
sus buenos empleados, debe poner de acuerdo los
intereses de éstos con su moral profesional. Salvo
algunas raras excepciones, un empleado no llenará
más que el mínimum de sus obligaciones, si no le
animan á hacer más ventajas precisas y ciertas. Un
empleado no gana nunca de más si con sus ganan
cias aumenta los beneficios de la casa; porque, por
esto mismo, disminuye los gastos generales.
Lo importante, no es limitar sus asignaciones, sino
aumentar su efecto útil.
En 1906, un periódico americano preguntó á 500
hombres dedicados á los negocios, qué cualidad era
la que estimaban más en un empleado que debiera
ocupar un puesto de responsabilidad. Salvo algunas
excepciones, todos respondieron: la honradez.
Honradez, aptitud, habilidad, tales son las tres
esenciales cualidades.