LOS COMERCIANTES
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nación fija de 1.500 francos mensuales, una comisión
de un 5 por 100 y gastos de viajes pagados.
Los alemanes y los americanos, en vez de valerse
de comisionistas ingleses, han establecido agentes
fijos en Melbourne y en Sydney.
En la América del Sur y en el Asia Menor, es conveniente
y se recomienda tener agentes personales
para tratar directamente con los comerciantes locales.
M. G. de Leener, para mostrar la utilidad de los
agentes locales cita el siguiente hecho (1).
Las segadoras americanas no habían podido penetrar
en el Sur de Alemania hasta 1902. Un agente se
instaló allí, hablaba bien la lengua y la jerga del país,
conocía el mecanismo de las segadoras y logró conquistar
clientes que hasta entonces habíanse mostrado
refractarios.
§ 3.—Me parece difícil trazar una regla absoluta,
todo depende de las especies y de los países.
El agente de la nacionalidad en que se quiere vender,
tiene siempre una gran superioridad sobre el
extranjero que llega.
Por lo general, domina mejor que al extranjero el
idioma del cliente.
No inspira la desconfianza que siempre inspira el
extranjero. Puede gozar de una consideración personal,
que es una garantía para los artículos que presenta,
y conoce mejor que el representante extranjero
los gustos de sus compatriotas.
O) Pág. 34.