324 EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
Ya lie insistido sobre esa necesidad en la primera
edición de la Science economique. Hasta 1896, la ad
ministración de aduanas en Francia continuó toman
do como base casi exclusiva para sus comparaciones,
el precio de las mercancías. En aquella fecha, al fin
se apercibió de que los precios variaban. Entonces se
tomó la cifra total de las toneladas á la importación
y á la exportación y se comparó con los valores tota
les- Pero semejantes sumas no representan más que
unidades de un mismo orden.
La adición de toneladas de mineral con toneladas
de sederías ó de joyería no puede dar una idea exac
ta de la naturaleza del comercio de una nación.
Es preciso recordar siempre que los precios de la
exportación son el precio fob (franco á bordo) y los
de la importación el precio cif (cost, insurance, ft eight).
Estos son siempre, pues, más elevados.
Conclusión:
Aún en el país en que mejor se hace, el valor dado á
las importaciones y á las exportaciones, está lleno de
inexactitudes. No se deben aceptar las cifras de adua
nas más que á beneficio de inventario.
Las cifras de importación, que tienen más interés
fiscal para el aduanero, ofrecen más garantía que las
cifras de la exportación, cuya comprobación no intere
sa á aquél.