40 EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
pronunciación se ha hecho de él la palabra hanse (1).
Tenía por lema «Quien pegue á uno pega á to
dos», y llegó á reunir ochenta villas- La unión no era
muy íntima; pero cada año enviaban delegados á una
asamblea general que decidía la contribución de cada
una de ellas. )
La Liga, bajo el impulso de Lubeck, hacía la gue
rra á los reyes de Dinamarca y de Suecia, concluía
tratados de comercio y entendía tener el monopolio
de comercio del Báltico. Instalaba factorías, verdade
ras fortalezas, en Brujas, en Londres, en Novogorod,
en Bergen, gobernadas militarmente, y en que los co
merciantes estaban sometidos á reglamentos severí-
simos. La asociación no era puramente comercial;
debía tener, en el estado de guerra en que se encon
traba el mundo, un lado político.
Así como perseguía á sus competidores, perseguía
la Liga también á los piratas, que tenían su base en
Emden y que protegidos por el Conde de Oldembur-
go recorrían el mar del Norte y el Báltico.
La moneda de muchas villas tenía un mercardo
muy extendido.
En 1494 el monje italiano Paccioli exponía el sis
tema de la contabilidad por partida doble en su libro.
Summa del arithmética, geometría, proportioni et pro
portional^ .
Italia organizaba la sociedad comercial en coman
dita, en la cual el comanditario no toma parte en la
gestión de la sociedad, pero en caso de pérdida no es
responsable más que por el importe de su comandita.
~ (lj BouleyPaty t. 1. pág. 78.