48 EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
y ha conservado su importancia. Pero en 1750 el co
mercio y la marina británicos conquistaron la pre
eminencia.
En Francia, Sully, queriendo fomentar la agricultu
ra, había permitido la exportación de los trigos. Col
bert, ministro de Hacienda en 1661, hizo en 1664 unas
tarifas de comercio bastante liberales, pero las elevó
en 1667 (1). El dió una tal perfección al sistema mer
cantil que se ha dado á éste el nombre de colbertismo.
Este sistema está basado en el balance del comercio:
toda importación es una pérdida; la exportación que
se granjea los metales preciosos de los otros pueblos,
arruina á éstos y enriquece al que la hace.
Sin embargo, como es preciso abaratar las subsis
tencias á los obreros, prohibe exportar los trigos;
como es preciso reservar las materias primas para la
industria nacional, prohibe exportarlas. Por el con
trario, se fomenta la exportación de objetos manu
facturados. Colbert creó las manufacturas reales de
Sevres y de los Gobelinos. Hizo traer obreros extran
jeros al mismo tiempo que condenaba á galeras á los
obreros franceses que fueran al extranjero. Concedió
múltiples monopolios para favorecer la industria que
al mismo tiempo entorpecía con meticulosos regla
mentos.
Inglaterra tenía el mismo espíritu de monopolio y
exclusivismo. Prohibía, bajo pena de muerte en caso
de reincidencia, la exportación de las lanas finas é
imponía la misma pena á la importación de cristales,
mercería y quincalla. Para castigará Francia elevó el
(1) Pierre Clement, 1 y 2.