60 EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
tante. M. Samuel Maverick, de Pendleton, en la Ca;
rolina del Sur, á quien se debe el envió del primer
saco de algodón de América á Liverpool, vive aún.
El consignatario de este saco hubo de decir á los
navieros MM. Wadswarth and Turpin, de Charles
town, que no lograba venderlo y que no le enviasen
más» (1).
Sin embargo, en 1809, Inglaterra recibió de los
Estados Unidos 14.000 balas de algodón; y en 1819,
1.754.000. Estos hechos prueban cuán reciente es la
industria del algodón.
La actividad de la industria inglesa desarrolló el
consumo de los productos agrícolas. La explotación
de la hulla vino á ser una de las grandes industrias
del país.
Inglaterra había destruido las flotas de Francia,
Holanda y España. En 1815, ella tenía de hecho el
monopolio del comercio marítimo. Pero salía de la
guerra, debilitadísima por los enormes gastos que
había hecho. Desde 1802 á la paz de 1815, esos gas
tos se elevaban á 1.113.000.000 de libras, 80 millo
nes por año, ó sean ‘2.000 millones de francos.
Las atenciones de la deuda exigían, en 1816 li
bras 32.457.000; más de 800 millones de francos.
Se repite oficiosamente que el poderío colonial de
Inglaterra data de las guerras del Imperio. Pero, por
los tratados de 1815, Inglaterra no obtuvo en Euro
pa nada más que Malta, las islas Jónicas y el islote
de Heligoland, y de estas posesiones sólo ha conser
vado la primera; en las Indias occidentales, Santa
(1) John Yeats, 1, pág. 9.