LA EVOLUCIÓN DEL COMERCIO
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de la tarifa del primer cable transatlántico, y no son
ridículos pidiendo al Gobierno que restablezca, por
medio de los derechos de aduanas, las tarifas de
transportes, que la máquina Compound, los progre
sos de la metalurgia y el menor coste de las cons
trucciones navales han reducido?
El proteccionista es un hombre que acecha los pro
gresos de la ciencia y de la industria para impedir
á sus compatriotas que se aprovechen de ellos. Cada
vez que uno de estos progresos reduce el precio de
reventa de un producto, el proteccionista evoca un
espectro, un coco, y grita á sus compatriotas que
deben templar ante un nuevo peligro, ante el riesgo
que les amenaza de poder satisfacer algunas de sus
necesidades con menores gastos. Bueno que cada
uno repita: ¡Que yo quiero ser muy rico! Se condue
la de no tener recursos para realizar completamente
sus deseos, y la mayoría le escuche y renuncie á
sus ventajas en favor de aquél.
Al mismo tiempo, cada uno de estos proteccionis
tas procura comprar lo más barato posible aquel
objeto, cuya baratura rehusó consintiendo el derecho
de Aduana,
Mañana, un nuevo perfeccionamiento, una nueva
invención, abarata más aún el precio de venta del
objeto tasado. En su lucha contra el progreso de
fuera, el proteccionista está condenado á fatales de
rrotas. Le es imposible atajar el esfuerzo constante
de la humanidad hacia la reducción del precio de
venta, como fue imposible á los jueces de Galileo
detener el movimiento de la Tierra.