DEL DERECHO PÚBLICO PROVINCIAL ARGENTINO. 303
contra la opinion enérgica del comercio de Buenos Aires, que
pretendia mantener el sistema colonial, y negaba toda libertad
á la Inglaterra (0.
Preciso es, pues, dejar á las instituciones políticas de Buenos
Aires la indole que les dio Uivadavia ; pero es igualmente necesario
quitarles la /bma, que su mismo autor les dió solo
para cuatro dias.
Bivadavia, cuyo nombre simboliza la unidad nacional, fué
no obstante, como vamos á verlo, el creador de esas instituciones
de aislamiento. Las fundó por la necesidad ; porque conoció
que era necesario apoyar la vida política en bases permanentes,
en vez de vivir entregados á lo arbitrario y casual. Pero las
fundó locales para trasformarlas breve en instituciones nacionales.
No alcanzó á completar su obra, que quedó embrionaria
para su desdicha, y para desgracia del país, que defiende sus
errores solo porque fueron hijos de la buena intención. Sus partidarios
toman por su obra lo que constituye el andamio para
la construcción de la obra nacional definitiva, que no alcanzó á
llevar á cabo. Sus instituciones de provincia estaban destinadas
por él mismo á desaparecer y ceder su lugar á sus instituciones
de nación, para cuyo establecimiento convocó el Congreso constituyente
de 1825.
Hoy no existirían las instituciones locales de Buenos Aires
creadas por Bivadavia, si este hubiese conseguido llevar á cabo
la constitución nacional, por medio de la cual iba á suprimirlas
y hacerlas desaparecer en lo tocante á política.
En efecto, la ley fundamental de 23 de enero de 1825 y la
Constitución unitaria sancionada en 182G, bajo la inspiración
de Bivadavia, aplicaban á la Nación el ejercicio de los poderes
políticos, que hasta entónces habla estado ejerciendo la provincia
de Buenos Aires, en virtud de sus instituciones locales pro-■visorias
que esc mismo hombre de Estado creó. Por aquellas
leyes generales, hijas también de Bivadavia, reconocía este,
clara y explícitamente, que sus instituciones locales anteriores
hablan dado al gobierno provincial de Buenos Aires poderes que
correspondían k la Nación; y que no po'dian quedar existentes
unas instituciones locales, en que dejaba perpetuamente en pié
(1) E^a curio?!» 6 interciantc Memoria del Dr Moreno se encuentra en la
Colección desús escritos, publicada en Lóndres en 1836.