556 SISTEMA ECONÓMICO Y RENTÍSTICO
ses, es el término medio de la hondura que presenta la entrada
del canal de Martin García, en que comienza el Paraná, tan pro
fundo por centenares de leguas como el Rio de la Plata.
Tampoco han dejado de ir porque no haya ciudades consumi
doras en las provincias de la Confederación, pues es bien sabido
que dos terceras parles de lo que importan y exportan en Bue
nos Aires los buques transatlánticos, se introducen y exportan
indirectamente en las provincias.
Calcular los consumos y la producción de las provincias,
por el número de los buques transatlánticos que entran en sus
puertos, es una manera de ocultar y de esconder la extension
verdadera de los consumos y de los productos de las provincias
confederadas.
La razón de ello es muy clara : es que la importación y ex
portación de las provincias se ha hecho hasta aquí indirecta
mente, por los puertos de Montevideo y de Buenos Aires sobre
todo; se ha hecho por la marina de cabotaje, no por la marina
transatlántica.
Lo que sucedia ayer á este, respecto, continúa sucediendo
hoy mismo; con la diferencia que ayer sucedia eso por una
causa, y hoy sucede por otra; veámos cuales.
Si los buques transatlánticos llegaron solamente hasta Buenos
Aires en los tiempos anteriores , no fue porque los rios presen
tasen obstáculos materiales para pasar mas adelante ; fue porque
la ley colonial que los mantuvo cerrados toda la vida á las ban
deras extranjeras, obligó á los buques transatlánticos, siempre
extranjeros, á quedar en los puertos de Montevideo y de Buenos
Aires.
Esa ley creó el comercio directo de esos dos puertos con la Eu
ropa, y el comercio indirecto de los ¡merlos lluviales interiores.
El comercio en esa forma es el producto artificial de una ley co
lonial y prohibitiva, no de la manera de ser de los rios argen
tinos.
Si después de abolida esa ley y de abiertos á todas las banderas
los puertos fluviales interiores, los buques transatlánticos han
quedado siempre en los puertos de Montevideo y de Buenos Ai
res, es porque esos buques son fletados, cargados y dirigidos por
las casas del mismo comercio creado en esas plazas por la ley
que le prohibió pasar adelante en su origen. El domicilio qno
tomó ese comercio por la fuerza se conserva hoy por el interes.