DE LA CONFEDERACIOX ARCEXTIXA. 639
cobra á los productos desde el origen de su producción ; otras
veces cuando el producto pasa la frontera exterior ( aduanas ) ;
otras cuando el producto pasa de manos del último productor á
las del consumidor definitivo; á veces se cobra por el papel que
se consume en expedientes judiciales; en la impresión de pe
riódicos; en las letras de cambio, pagarés y contratos judi
ciales.
Aconsejan economistas graves,.que se exija la contribución
indirecta á los productos en el último anillo de la cadena de
rasformaciones graduales de que consta su producción ó crea
ción siempre complicada ; solo de ese modo, se dice, podrá la
contribución llamarse proporcionada con el valor de sus pro-
uctos. Esta doctrina sensata en general para los países de
uropa donde la producción hace toda su carrera de creaciones
graduales , desde su condición de materia primera hasta la úl
tima modificación del producto fabricado, donde tiene allí re
unidos á todos sus numerosos coproductores, esa doctrina en que
se fundan los que invocan intempestivamente en Sud-América
el precepto de no gravar las materias primeras, tendría graves
inconvenientes para las rentas de los Estados de Sud-América,
donde solo materias primeras se producen. Excluidlas del im
puesto esperando la víspera de su consumo definitivo para gra
varlas, y no llegará nunca. Esas materias van á Europa y vuel
ven fabricadas. Sus productos fabriles quedan allí. Si las impo-
Y como las mas veces se van para no volver fabricadas, quien
nene á aportar sns impuestos no es el productor americano
sino su fabricante y consumidor europeo. ’
Poco iinporta que la contribución sea baja, equitativa, bien
establecida, si todas estas ventajas han de desaparecer en el
sistema observado para su recaudación. Objétase á la contribu-