LOS ELEMENTOS PERTURBADORES DEL COMERCIO 491
Los propietarios y negociantes de la Gironda que
daron poco complacidos con esta carta. La acusación
había tenido la publicidad en la hoja de Informacio
nes del Ministerio de Agricultura y en el Journal Offi
ciel. La carta del Ministro no fue insertada en ellos.
La carta, además, censuraba la publicidad; pero
no desaprobaba el aserto. Es verdad que el Minis
tro añadía que la apreciación «estaba sujeta á ser
comprobada». Cierto que lo estaba, pero el Ministro
debía haberla comprobado.
Es extraordinario, que no se haya dado cuenta al
Ministerio de Agricultura de las repercusiones que
tienen sobre nuestro comercio en el exterior seme
jantes imputaciones. Yo puedo hablar con la autori
dad que me dan largas y reiteradas experiencias en
Inglaterra, Bélgica y los Estados Unidos. Las nomen
claturas del laboratorio municipal, las recriminacio
nes al Parlamento contra los vinos azucarados, las
palabras como «vinos de ribera», han provocado la
desconfianza entre los extranjeros. ¿Qué responder á
quien os dice: á qué viene pagar caro el vino, cuan
do vuestros laboratorios, vuestros diputados, vuestro
mismo Ministerio de Agricultura y los mismos viti
cultores, dicen que no vendéis más que fasifica-
ciones?
El laboratorio municipal de París, el Estado y las
víctimas «de las relaciones directas entre el produc
tor y el consumidor», han dicho que el vino no era
sino un producto artificial; y en efecto, el laboratorio
municipal de París había dado una fórmula: tanto de
alcohol, tanto de extracto seco, y el comerciante de