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DE LA INTEGRIDAD NACIONAL
Los representantes provinciales invocaron la letra déla circu
lar que los habia llamado ; y la Junta observó que un error de
redacción los babia traido al poder, que la buena política les de
negaba. El gobierno no puede estar en mucbas manos , decia la
Junta, y decia bien. El lE Moreno, vocal de ella, llamaba razón
de derecho á eso, que solo era razón de estado. Sucesora del vi-
rey, la Junta era ejecutiva por el carácter de su poder; formada
de siete miembros, no podia extender su personal sin debilitar
su acción cuando la necesitaba mas fuerte.
Pero no por eso habia derecho de excluir á las provincias de
su participación en el poder ejecutivo nacional. Su voluntad po
dia haber concurrido en la creación de un solo jefe supremo,
como sucede hoy mismo en que todas las provincias eligen al
Presidente.
La Junta misma desvirtuó su razón de estado, condenando de
un modo estrepitoso al que insinuó la idea de reunir el poder
en una sola persona. Un oficial, Duarte, fuá expatriado, porque
en un brindis saludó emperador al general Saavedra, presidente
de la Junta. Entóneos los diputados de provincia se incorpora
ron á la Junta, que solo desde entónces fuá poder nacional de
todo el vireinato. Desde ese dia fue mas legítima su autoridad,
pero no mas fuerte. Se debilitó, no por legítima, sino por nu
merosa.
¿Cuánto alcanzó á vivir la Junta general de todo el vireinato?
— Ni un año entero.
¿Quién la derrocó? —El cabildo de Dueños Aires. El mismo
cabildo local que en 1810 derrocó al gobierno general español,
al año siguiente derrocó al gobierno general argentino : veamos
cómo.
Várias tentativas revolucionarias se ensayaron sin éxito con
tra la existencia de \vi Junta general (gobierno nacional). Su pre
sidente el general Saavedra (hijo de Potosí, provincia argentina
en aquella época), era el nervio del ¡miler, como jefe del ejér
cito. EÄ22 de agosto de 1811, fué alejado en comisión para las
provincias interiores. Era un paso de táctica con quedaba prin
cipio la revolución contra la Junta general ó gobierno na
cional.
A los treinte dias, el 23 de setiembre, una petición del vecin
dario de Dueños Aires obtuvo un decreto de la Junta, que colo
caba el Poder ejecutivo en manos de tres vecinos de Dueños Ai-