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CAPITULO XIV
EL PODER DE COMPRA Y LA SOLVENCIA DEL CLIENTE
• El poder de compra del cliente es á la vez objetivo
y subjetivo.
Desde el punto de vista objetivo, el cliente tiene
ciertos recursos para comprar, de los que no puede
extralimitarse, so pena de contraer deudas y correr
el riesgo de hacerse un deudor insolvente.
Considerada la cuestión en su aspecto subjetivo,
los recursos del cliente constituyen una determinada
cifra que él distribuye entre sus necesidades; y sus
necesidades tienen un lado subjetivo. Unas son esen
ciales: la habitación, el vestido, el alimento. Pero
cada uno puede comprender de manera distinta la
parte que debe dedicar á una ó á otra. Uno puede
preferir el domicilio confortable á una buena alimen
tación. La experiencia demuestra que muchas muje
res lo sacrificarían todo al vestido que comprende
la apariencia. Sabemos, en fin, que en ciertos mo
mentos la moda, el snobismo da la preponderancia á
una sobre otra necesidad. En 1907 se han oído las
lamentaciones de los representantes de las industrias
de lujo, por la competencia que les hacía el auto
móvil.