BASES
98
El pago de la deuda de la República, atribuido en su arreglo
al gobierno general, supone en primer lugar la nacionalización
de ciertas deudas, supone que bay ó habrá deudas nacionales ó
federales; y en segundo lugar, supone en el gobierno común ó
federal el poder de endeudarse en nombre de la Confederación,
ó lo que es lo mismo, de contraer deudas, de levantar empréstitos
á su nombre. Supone, en tin, la posibilidad y existencia de
un crédito nacional.
Constituir un crédito nacional ó federal, es decir, unir las
provincias para contraer deudas y tomar dinero prestado en el
extranjero, con hipoteca de las rentas y de las propiedades unidas
de todas ellas, es salvar el presente y el porvenir de la Confederación.
El dinero es el nervio del progreso y del engrandecimiento,
es el alma de la paz y del orden, como es el agente rey de la
guerra. Sin él la República Argentina no tendrá caminos, ni
puentes, ni obras nacionales, ni ejército, ni marina, ni gobierno
general, ni diplomacia, ni orden, ni seguridad, ni consideración
exterior. l*ero el medio de tenerle en cantidad capaz de
obtener el logro de estos objetos y fines (y no simplemente para
pagar empleados, como hasta aquí), es el crédito nacional, es
decir, la posibilidad de obtenerlo por empréstitos garantizados
con la hipoteca de todas las rentas y propiedades provinciales
unidas y consolidadas á este fin. Es sensatísima la idea de establecer
una deuda federal o nacional, de entregar su arreglo á
la Confederación ó union de todas las provincias en la persona
de un gobierno común ó general.
Asignar al Congreso de la Confederación la facultad de proveer
á todo lo que interese á la seguridad y engrandecimiento
de la República en general, es hacer del orden interior y exterior
uno de los grandes fines de la constitución, y del engrandecimiento
y prosperidad otro de igual rango. Es también dar
al gobierno general el poder de levantar y reglamentar un ejército
federal destinado al mantenimiento de ese orden interno y
externo; como asimismo el de levantar fondos para la construcción
de las obras nacionales exigidas por el engrandecimiento
del país. Y en efecto, el solo medio de obtener la paz entre las
provincias confederadas, y entre la Confederación toda y las
naciones extranjeras, el único medio de llevar á cabo la construcción
de las grandes vias de comunicación, tan necesarias á