BASES
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\incias, no al favor de los gobiernos locales, sino directa é
inmediatamente, como sobre ciudadanos de un mismo país y
sujetos á un mismo gobierno general. No olvidemos que la Confederación
ha de ser no una simple liga de gobiernos locales, sino
una fusion ó consolidación de los habitantes de todas las provincias
en un Estado general federativo, compuesto de soberanías
provinciales, unidas y consolidadas para ciertos objetos, sin
dejar de ser independientes en ciertos otros. Esta forma mixta
y compuesta, de que no faltan ejemplos célebres en América,
hace que el país sea á la vez una reunion de provincias independientes
y soberanas en ciertos ramos, y una nación sola, refundida
y consolidada en ciertos otros.
La soberanía provincial, acordada por base, quedará subsistente
y respetada en todo aquello que no pertenezca á los objetos
sometidos á la acción exclusiva del gobierno general, que serán
por regla fundamental de derecho público : — todos aquellos
que expresamente no atribuya la constitución al poder del gobierno
federativo ú central.
Quedará subsistente sobre todo el poder importantísimo de
elegir sus propias autoridades, sin ingerencia del poder central,
de darse su constitución provincial, de formar y cubrir su presupuesto
de gastos locales con la misma independencia.
Este gobierno, general y local á la vez, será complicado y
difícil, pero no por ello dejará de ser el único gobierno posible
. para la República Argentina. Las formas simples y puras son
mas fáciles, pero todos ven que la República Argentina es tan
incapaz de una pura y simple federación, como de una pura y
simple unidad. Ella necesita, por sus circunstancias, de una
federación unitaria ó de una unidad federativa.
Esta formula de solución no es original. Es la que resolvió la
crisis de ocho años de vergüenza, de pobreza y de desquicio, por
la cual pasó la Confederación de Estados Unidos ántes de darse
la forma mixta que hoy tiene. Allí, como en la Republica Argentina,
lucharon los dos principios unitario y federativo; y
convencidos de la incapacidad de destruirse uno áotro, hicieron
la paz y tomaron asiento unidos y combinados en la constitución
admirable que hoy los rige.
No se triunfa de un principio por las bayonetas; se le desarma
instantáneamente, se le priva de sus soldados, de su bandera,
•de su voz, por un azar militar; pero el principio, léjos de morir.