DF. I.\ CONSTITUCION.
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cion de Rueños Aires debia ser al mismo tiempo una rueda
auxiliar de la constitución de la Nación.
1 constitución que se dio Buenos Aires el
e abril de en vez de rectificar sus instituciones ante-
nores, las resumió y las confirmó, viniendo á ser obstáculo para
a constitución nacional, en lugar de servirla de apoyo.
uenos Aires restableció en su constitución actual las mismas
ins ituciones que habian existido bajo el gobierno de Rósas, y su
exto es copia casi literal de un proyecto presentado en la legis-
a ura de Buenos Aires, en 1833, bajo el ascendiente de Rósas
y e sus hombres. Así se explica que el gobierno de Buenos Aires
no es republicano segün esa constitución, sino meramente po
pa ar representativo, maso menos, como el gobierno monar
quista del Brasil, ó como un gobierno impeñal salido de la vo-
luntad del pueblo. La república se supone ó subentiende por el
art. ti de la constitución vigente de Buenos Aires. Así % ex-
que por el art. 83 un Argentino de Santa Fe, de Córdoba ó de
t^ntre Ríos no puede ser gobernador de Buenos Aires en ningún
caso. °
Las leyes anteriores, compiladas en la constitución actual de
fensayos erróneos, que Rivadavia hizo entre
, ^ y Gl influjo del mas triste estado de cosas para
a .Nación Argentina, pues todas sus provincias estaban aisladas
unas de otras. Esas instituciones locales no hubieran quedado
subsistentes, si Rivadavia hubiese logrado hacer sancionar la
constitución unitaria que habia concebido para toda la Nación •
pues esa constitución asignando á la Nación entera los mismos
poderes y rentas que las leyes provinciales anteriores del mismo
Rivadavia habian asignado á la provincia capital, la constitu
ción unitaria venía á ser un decreto de abolición de esas leyes
que Buenos Aires acaba de restablecer. Esas primeras institu-
ciones locales de Rivadavia eran el andamio para la constitu-
cnn^i ' edificio de tablas para abrigarse miéntras se
nstruia la obra permanente del mismo arquitecto. Pero Bue-
nn! ^'^^^.;/o"fundiendo las dos cosas, ha tomado el andamio
por el edificio.
El error de Rivadavia no consistia en haber dado á su pro
na instituciones inadecuadas, como se dice vulgarmente, sino