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DE LA CONFEDERACIOX ARGEXTIXA.
ria pedazos á sus ayos y maestros, porque toda educación en
vuelve el liso de compresiones dolorosas. Los pueblos cuanto
nías tiernos, mas aptos para la libertad. Su pobreza, su debili
dad misma son una garantía de su aptitud á recibir la moderna
Constitución con eficacia.
Nuestras viejas capitales de Sud-América son hasta cierto
grado el coloniaje arraigado, robusto, instruido á su modo, ma
duro y experimentado á su estilo, orgulloso de la plenitud de
su fuerza, por lo tanto muy difícil de renunciar á todo ello para
soportar el dolor de una nueva educación, la humillación de
una segunda enseñanza, la ventaja de una superioridad adqui
rida sea como fuere.
A punto fijo, el porvenir político y social de la América inde
pendiente está en las ciudades nuevas, de reciente formación.
Será preciso que la República forme sus pueblos á su imágen
como el coloniaje hizo los suyos.
Si es verdad, como todos convienen, que la actual generación
de Sud-América, que su presente población no son apropiadas,
ó mas bien no están preparadas para realizar la vida de libertad
y de industria por haberse formado bajo un régimen de despo
tismo y de ociosidad ; eso es lo mismo que decir, que las ciuda
des ménos pobladas de esa gente, es decir, las mas nuevas , las
que deben componerse de otra gente capaz , venida de fuera ó
educada mas tarde, deben ser las ciudades mas aptas para rea
lizar el nuevo sistema de gobierno y de industria.
Luego en la República Argentina las provincias mas despo
bladas y humildes llevan a Rueños Aires, capital y monumento
del sistema colonial, la ventaja de poseer en su desnudez misma
mayor aptitud para realizar y llevar á cabo el gobierno de la
República representativa, porque no teniendo existencia ante
rior de origen opuesto, no tienen resistencias anteriores que
vencer.
Cada pueblo, por el hecho de existir, es un sistema, es una
idea realizada y puesta en obra por la acción de sus leyes. Re
formar su Constitución política, es rehacer toda su existencia
I esde la base mas profunda. Por eso es que el medio de susti-
uir un gobierno á otro, radicalmente diferentes, es crear y
ormai pueblos nuevos bajo el principio que se trata de estable
cer. Lse fue el origen de los Kstados Unidos, fundados por los
emigrados liberales, que desesperados de regenerar la vieja In-