DK LA integridad NACIONAL
T78
ha resuelto, por el buen sentido triunfante al fin, la cuestión
civil de cuarenta años.
La expedición á las provincias, acordada en el acta del 23 de
mayo de 1810, para apoyar su libertad ; las heridas abiertas en
las susceptibilidades locales por choques del género de los ocur
ridos entre Güémes y Hondean, entre Artigas y Dorrego, entre
Velasco y Helgrano, entre Viamont y López; las ejecuciones en
Córdoba de Concha, Rodríguez, Allende, Moreno, altos fun
cionarios de esa provincia, sacrificados juntos con Liniers, el
ex-virey que arrebató á los Ingleses las banderas con que hoy
adorna su catedral Rueños Aires; las ejecuciones de Saenz, el
gobernador de Potosí, de Nieto, el presidente de Chuipñsaca :
esas terribles necesidades de la revolución fueron sin embargo
otras tantas semillas de prevención local, que radicaron la des
centralización del gobierno general entre otras causas, por el
hecho de existir este en Buqnos Aires ; es decir, en manos del
pueblo que tuvo que ejercerlo en aplicaciones dolorosas por
mas que se pretendiesen necesarias. Si á las cosas de ese tiempo
agregais las campañas de Quiroga, de Oribe, de Pacheco, en las
provincias argentinas mandadas por Rueños Aires, tendréis
explicadas del todo las causas que han hecho nacer la federa
ción de la unidad, ó bien sea la independencia de provincia,
respecto del gobierno central de Rueños Aires.
Esa es la descentralización explicada por los hechos y por las
pasiones.
Prosigamos la historia de la descentralización explicada por
las instituciones; sin olvidar que ni las pasiones ni las leyes
buscaron la division del suelo patrio en la disminución del po
der central ubicado revolucionariamente en Rueños Aires.
El 31 de enero de 1813 se reunió la Asamblea general de las
Provincias Unidas conforme al voto de la revolución de mayo
de 1810, que ya una vez había quedado sin efecto en ese punto.
— En presencia de ese cuerpo nacional siguió no obstante el
Ejecutivo de tres, localizado en su origen de Rueños Aires basta
el 31 de enero de 181 i, en que la Asamblea colocó el mando
supremo de la República en manos de una sola persona (1). Ger
vasio Posadas). Ese jefe siguió gobernando las provincias de la
República Argentina por el Estatuto constitucional, quede hecho
sancionó el gobierno revolucionario de tres, desde noviembre
de 1811.