A LA INTEGRIDAD NACIONAL ARGENTINA. 83i
Desde 1822 prometió modiOcar esas leyes, en el tratado cua
drilátero, pero estábamos en t852 y todavía Buenos Aires de
fendia las Leyes de ludias sobre navegación fluvial por el órgano
de Rósas, que negaba á la Inglaterra y á la Francia, lo mismo
que á las provincias argentinas, el derecho de comerciar entre
sí directamente.
Destruido Rósas y sacado el poder exterior de la República de
manos del gobernador local de Buenos Aires, para pasar á las del
Director supremo de las provincias, este nuevo poder proclamó
la libertad fluvial el 28 de agosto de 1852, como medio de co
locar á la Nación en la posesión irrevocable de su soberanía.
Á los quince dias de ese acto, en que la provincia de Buenos
Aires vió perdidos sus monopolios de renta y de poder, hizo su
revolución local de 11 de setiembre de 1852 contra el gobierno
que, abriendo los rios al comercio extranjero, le retiraba indi
rectamente por ese cambio la diplomacia y dos millones anuales
de renta de la Nación.
El gobierno nacional, para asegurar las consecuencias del
régimen de libertad fluvial en vista de esa resistencia de Bue
nos Aires, lo ensanchó por otro decreto de 3 de octubre de
1852.
Como el primero de esos dos decretos, el de 28 de agosto, ha
bía sido dado por el general Urquiza, cuando ejercía facultades
exteriores delegadas expresamente por la provincia de Buenos
Aires, ya esta provincia no podia revocar del todo la libertad
fluvial ; pero trató de restringirla, aparentando confirmarla por
ley local de 18 de octubre de 1852, para solo los buques mer
cantes con exclusion de los de guerra. Esta limitación tendía á
volver nominal la libertad proclamada en perjuicio de los mo-
nopolios de Buenos Aires.
Esa ley de 18 de octubre, arrancada á Buenos Aires por la
fuerza moral de los dos decretos anteriores en fecha dados por
la Confederación, es todo el apoyo de la pretension de Buenos
Aires á ser ella la que primero consagrase la libertad fluvial.
Las simples fechas desmienten esa pretensión ; pero los he
chos posteriores la rectifican mejor que las fechas.
Buenos Aires, después de escribir su ley de libertad fluvial,
ha protestado contra los tratados internacionales que reducían
esa libertad escrita á libertad de hecho.
Ha protestado mas tarde contra esa libertad por el silencio de