k L\ INTEGRIDAD NACIONAL ARGENTINA. 833
rantía en favor del libre comercio exterior de las provincias y de
la libre navegación de los rios.
La clausura de los afluentes del Rio de la Plata babia sido
establecida por el gobierno español, con la mira de mantener la
dependencia de su antigua colonia, que es boy la República
Argentina. Leyes de Indias prohibían, bajo severas
penas, á los extranjeros el penetrar en las provincias inte
riores.
Arrojada la metrópoli europea en 1810, bajo la iniciativa re
volucionaria de la provincia de Buenos Aires, y conservada la
clausura de los rios , de institución colonial, pronto hizo nacer
esta una nueva metrópoli dentro del mismo territorio; la cual
monopolizó, en nombre de la República independiente, el co
mercio, la navegación y el gobierno general del país, por el
mismo método que habla empleado la España. La República de
las Provincias Unidas del Rio de la Plata siguió siendo colonia
de su capital, después de haberlo sido de España. Voy á explicar
el régimen de cosas mediante el cual reemplazó Rueños Aires á
Madrid.
Para conservar el régimen colonial de na Negación interior,
Buenos Aires no»necesitó mas que una cosa, á saber : — que no
existiese un gobierno general elegido directamente por las pro
vincias enclaustradas ó bloqueadas. La misma clausura de los
rios, heredada al régimen colonial español, le daba los medios
de conseguir esto ; ó lo que es igual, de mantener á las provin
cias en coloniaje doméstico y republicano.
La clausura de los rios y el bloqueo constitucional de sus nu
merosos puertos traía á Buenos Aires, único puerto habilitado
de toda la Nación, todo el comercio de las provincias ; y con el
comercio traía toda la renta, todo el gobierno de hecho interior
y el poder exterior de esas provincias á manos del gobierno local
de Buenos Aires.
En los primeros diez años de la revolución contra España, de
1810 á 1820, Buenos Aires aspiró á tomar posesión legal del
gobierno exterior de todas las provincias por constituciones uni
tarias dadas bajo su inspiración. Las provincias resistieron á
Buenos Aires esa prerogativa, que por dos siglos había sido
ejercida directamente por el gobierno de Madrid. El rey, es de
cir, el soberano, nombró siempre directamente á los goljernadores
de las provincias argentinas; y jamas desde su fundación habían