BASES
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El pago de la deuda de la República, atribuido en su arreglo
al gobierno general, supone en primer lugar la nacionalización
de ciertas deudas, supone que bay ó habrá deudas nacionales ó
federales; y en segundo lugar, supone en el gobierno común ó
federal el poder de endeudarse en nombre de la Confederación,
ó lo que es lo mismo, de contraer deudas, de levantar emprés
titos á su nombre. Supone, en tin, la posibilidad y existencia de
un crédito nacional.
Constituir un crédito nacional ó federal, es decir, unir las
provincias para contraer deudas y tomar dinero prestado en el
extranjero, con hipoteca de las rentas y de las propiedades uni
das de todas ellas, es salvar el presente y el porvenir de la Con
federación.
El dinero es el nervio del progreso y del engrandecimiento,
es el alma de la paz y del orden, como es el agente rey de la
guerra. Sin él la República Argentina no tendrá caminos, ni
puentes, ni obras nacionales, ni ejército, ni marina, ni gobierno
general, ni diplomacia, ni orden, ni seguridad, ni considera
ción exterior. l*ero el medio de tenerle en cantidad capaz de
obtener el logro de estos objetos y fines (y no simplemente para
pagar empleados, como hasta aquí), es el crédito nacional, es
decir, la posibilidad de obtenerlo por empréstitos garantizados
con la hipoteca de todas las rentas y propiedades provinciales
unidas y consolidadas á este fin. Es sensatísima la idea de esta
blecer una deuda federal o nacional, de entregar su arreglo á
la Confederación ó union de todas las provincias en la persona
de un gobierno común ó general.
Asignar al Congreso de la Confederación la facultad de pro
veer á todo lo que interese á la seguridad y engrandecimiento
de la República en general, es hacer del orden interior y exte
rior uno de los grandes fines de la constitución, y del engran
decimiento y prosperidad otro de igual rango. Es también dar
al gobierno general el poder de levantar y reglamentar un ejér
cito federal destinado al mantenimiento de ese orden interno y
externo; como asimismo el de levantar fondos para la construc
ción de las obras nacionales exigidas por el engrandecimiento
del país. Y en efecto, el solo medio de obtener la paz entre las
provincias confederadas, y entre la Confederación toda y las
naciones extranjeras, el único medio de llevar á cabo la cons
trucción de las grandes vias de comunicación, tan necesarias á