LA PRÁCTICA DEL COMERCIO
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más que cuando cada cliente cree que aquella compensación
está á su disposición.
Lo que da tanta fuerza al Banco de Inglaterra es
su preocupación de conservar la conversión de su
billete de banco en oro. Por esto, ha podido decir
M. Ruotte que la moneda es la base de todos los negocios
que hace el banquero, y de todas las operaciones
que realiza (1); por lo que M. Charles Conant,
financiero de New-York, ha podido llamar al banquero
un comerciante de moneda (2).
Desde el momento que el particular sabe que puede
encontrar moneda en casa del banquero como pan
en la del panadero, no hace provisión de aquélla, no
atesora, la deja en la circulación; de ahí, una gran
economía en el metal empleado en forma de moneda,
y hoy no hay más que uno: el oro.
M. Félix Schunter, presidente de la Union Banke,
y vicepresidente del Institute of Bankers, ha expuesto
en un trabajo muy conciso, la misión del Banco
de Londres.
La City es no sólo el centro financiero del Imperio
británico, sino también del mundo. No es una frase,
es un hecho.
Una letra de cambio sobre Londres es el medio
de cambio internacional, reconocido en el mundo
entero.
Todo expendedor vende á la banca local su letra
sobre Londres, lo mismo cuando la mercancía va
destinada á Inglaterra, que á otros países. El comer-(1)
M. Ruotte, del Crédit Lyonnais.
(2) Charles Conant.