264 EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
to que la proporción no es más que de un 25 por 100
para los hombres que sólo tienen la instrucción pri
maria. Al cabo de cuatro años, éstos ganan 800 do
llars (4.000 francos); de los que poseen la instrucción
superior, un 90 por 100 gana 1.200 dollars (6.000
francos), mientras sólo fracasan en un 10 por 100.
Recientemente se ha hecho un estudio por un pe
riódico inglés sobre esta cuestión: ¿La Universidad
prepara para los negocios? Las contestaciones en uno
y otro sentido han sido contradictorias y poco justi
ficadas. Los ejemplos personales en los dos casos,
nada prueban.
Si se verificase en Francia el mismo estudio, pro
bablemente daría el mismo resultado.
§ 3.—El arte de dirigirá los hombres depende
principalmente de la voluntad y de la iniciativa.
Esta facultad no se aprende; la educación y la prác
tica de la vida la desarrollan.
La facultad de adaptarse á las personas y á las cir
cunstancias puede desarrollarse por la educación más
que por la instrucción, pues vemos á personas cultas
ignorar toda su vida las reglas de la decencia y de la
honradez. El tacto es una cualidad de las civilizacio
nes muy avanzadas en evolución, y no se improvisa.
Cuando el francés no tiene trastornada la cabeza
} por la vanidad, se muestra tal como es, se resigna á
ser sencillo, no intenta imponerse á los demás y tie
ne un tacto superior.
El comerciante persigue un solo objeto: comprar y
vender para obtener una ganancia.
El negociante debe ver todas las cosas desde elpun-