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29G EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
Sin embargo, M. Bastable no admite este fracaso:
«porque, dice él, si A es un conjunto de personas, su
demanda caerá bajo la ley de los términos medios y
con el auxilio de las estadísticas, puede ser determi
nada con un error despreciable». Desde el momento
en que M. Bastable invoca los hechos, abandona la
hipótesis. Y sin embargo, continúa razonando sobre
A y B, X é y.
Bastable concluye con Mili en que la relación de
cambio depende de la intensidad comparativa de la
demanda por cada parte. Todo el beneficio del cam
bio puede redundar en uno de los países: A no de
manda más que una cantidad limitada de x que no
aumentará cuando su valor disminuyere, en tanto que
R demanda gran cantidad de y; es verosímil que las
condiciones del cambio fueren 10 x contra 15 y, pues
to que B, á fin de satisfacer su demanda de y, ofrece
ría condiciones más y más favorables, llegando hasta
el mismo límite fijado por su capacidad para produ
cir por sí, la mercancía y. Aparte de esto, M. Basta-
ble declara que «esta hipótesis es inverosímil» (p. 47).
Esta hipótesis supone proporcional el rendimiento;
pero los progresos del cambio pueden hacerlo más ó
menos proporcional; cada unidad puede, por ejemplo,
producir 25 y; pero suponiendo que la relación de
cambio sea 10 x contra 17 y, y que el coste de trans
porte ó la tarifa de aduanas de cada una de estas can
tidades sea 1 y, el beneficio quedará reducido á 3 y }
y la relación de cambio no será la misma en cada
país, puesto que el coste ó una parte de este coste se
habrá de añadir á la mercancía en el país importador.