LOS ELEMENTOS PERTURBADORES DEL COMERCIO 485
un formidable contingente al fraude. Yo, consegui
un éxito parlamentario cuando el 11 de Marzo
de 1888 hice votar á una mayoría la supresión del
privilegio de los quemadores de orujo; pero al día
siguiente la mayoría que yo había arrastrado, ha
biendo reflexionado por la noche, volvió sobre su
voto, y á pesar de todas las tentativas posteriores, el
privilegio de los quemadores subsiste todavía. Son
defraudadores privilegiados.
El comercio de bebidas, no sólo está honrado con
la atención del fisco, sino con la solicitud de la po
licía.
En virtud del decreto de 1851 que no fue promul
gado ni por higiene ni por sobriedad, sino á fin de
poner los cafés y los cabarets al alcance de la poli
cía imperial, nadie podía abrir ó tener uno de esos
establecimientos sin una autorización siempre revo
cable. La ley de 1880 les hizo entrar en el régimen
de la libertad de comercio; pero los molestados pi
den que se vuelva al decreto de 1851. Y hemos oído
así grandes diatribas sobre la criminalidad, la locu
ra y el alcoholismo, desprovistos de toda prueba.
Cuando Caín mató á Abel, no lo hizo en un ca
baret.
Pero es preciso molestar á las gentes para tener
aires de actividad, y los taberneros existentes á los
cuales se les promete conservar su establecimiento,
no rechazan el regalo del monopolio con que se les
obsequia.
De 1826 á 1830, los acusados de atentados contra
las personas eran al año por término medio 1.824;