CAPÍTULO II
COMERCIO PERSEGUIDO.—EL COMERCIO
DE GRANOS.-LA PANADERÍA
El comercio de bebidas. - El privilegio de los quemadores
de orujo. —Los cabarets.
Los viticultores denuncian el comercio; los agrarios
alemanes, austríacos y franceses denuncian á los
tratantes de trigo. Quisieran que comprasen siempre
y que no vendieran nunca. En cuanto los precios bajan,
ellos tienen la culpa. En Alemania se han prohibido
las compras á término sobre cereales y se ha
completado la prohibición con los derechos de aduana.
En Francia, bajo el antiguo régimen,el desgraciado
que compraba trigo cuando era abundante para revenderlo
cuando hubiera menos, era condenado como
acaparador. Durante la Revolución era colgado del
farol más próximo con frecuencia. Hoy no es denunciado
el acaparador, sino el vendedor de trigo. Ha
habido más de media docena de proposiciones de
ley al Parlamento para obligar á cada consumidor
de pan á efectuar su provisión de trigo, todas las macanas,
del campesino de Beatice ó de la Picordia.
El comercio de la panadería, siendo uno de los