52 EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
giin pueblo se ha enriquecido jamás por medidas po
líticas; solo la paz, la industria y la libertad conquis
tan el comercio y la riqueza» (1).
En 1752, David Hume ridiculizaba el espíritu de
rivalidad comercial. Los fisiócratas lanzaban la afir
mación de la libertad del trabajo y del comercio en la
famosa fórmula de Gournay: «Dejad hacer, dejad pa
sar» . Quesnav afirmaba el principio «de la mayor con
currencia posible» y decía esta frase profunda: «Los
negociantes de.las demás naciones son nuestros pro
pios negociantes» (2).
Adam Smith publicaba en 1776 su libro Recherches
sur les causes et la nature de la Richesse des Nations.
El l.° de Febrero de 1783 concluíase la paz de Ver-
salles entre Inglaterra y Francia. M. de Vergennes pre
paraba con Inglaterra un tratado de comercio que se
firmó el 26 de Septiembre de 1786, á pesar de la opo
sición que encontraba en ambos lados del Canal de la
Mancha (3).
En Francia, el comercio no habíase hecho nacional
aún. Algunas provincias eran «reputadas de extran
jeras» y una mercancía transportada de la Bretaña ó
de Guyena á la Provenza sufría siete ú ocho inspec
ciones y pagaba otras tantas veces un derecho del 10
ó el 15 por ciento de su valor. «Los derechos interio
res son en número de treinta y cinco», decía Goudard,
firmante del decreto de 5 de Noviembre de 1790, que
los abolió.
(1) Schlle.
(2) YvesGuyot.
(3) Citado por Mar Culloch.