DE LA ÒOXFEDERACION ARGENTINA. 419
alguno ó faena de campo, sin una contrata formal por escrito,
autorizada por el comisario de policia. Por un decreto de 8 de
setiembre de ese mismo año, tales contratas deben ser impresas,
según un formulario dado por el ministro de gobierno y en pa
pel sellado ó fiscal.
Tales leyes y decretos de que está lleno el régimen local de la
proñncia de Huenos Aires, hacen imposible el trabajo; y ale
jando la inmigración, contribuyen á mantener despoblado el
país. ¿ Qué inmigrado europeo dejará los Estados Unidos para
venir á enrolarse de trabajador bajo la policía política de Buenos
Aires ? Exigir información de costumbres para conceder el de
recho de trabajar, es condenar á los ociosos á continuar siendo
ociosos ; exigirla ante la policía, es hacer á esta árbitra del pan
del trabajador. Si no opina como el gobierno, pierde el derecho
de trabajar y muere de hambre.
La constitución provincial de Buenos Aires (art. 164) concede
la libertad del trabajo en estos términos : — a La libertad del
trabajo, industria y comercio es un derecho de todo habitante
del Estado, siempre que no ofenda ó perjudique la moral pú
blica. »
No hay libertad que no se vuelva ofensiva de la moral desde
que degenera en licencia, es decir, desde que deja de ser liber
tad. La constitución de Buenos Aires no necesitaba decirlo.
I*oner esa reserva, es anticipar la idea de que el trabajo, la induÉ-
tna, el comercio pueden ser ofensivos á la moral. Eso es man
char el trabajo con la sospecha, en vez de dignificarlo con la
confianza. Presumir que el trabajo, es decir, la moral en acción,
pueda ser opuesto á la moral misma, es presunción que solo
puede ocurrir en países inveterados en la ociosidad y en el hor
ror á los nobles fastidios del trabajo.
Ninguna libertad debe ser mas amplia que la libertad del tra
bajo, por ser la destinada á atraft* la población. Las inmigra
ciones no se componen de capitalistas, sino de trabajadores
pobres; crear dificultades al trabajo, es alejar las poblaciones
pobres, que vienen buscándolo como medio de obtener la sub
sistencia, de que carecian en el país natal abandonado.
Por otra parte, siendo el trabajo libre la principal fuente de
ta riqueza, embarazarlo por reglamentos, no es otra cosa que
contrariar y dañar el progreso de la riqueza en su fuente mas
pura y abundante.