570 SISTEMA ECONÓMICO Y RENTÍSTICO
no es simple manantial de renta pública; es el medio natural y
normal de poblarse por inmigraciones europeas, y á ese fin justamente
dieron la libertad de navegación fimial, que no es mas
que el medio de hacer efectivo el comercio directo.
Á los que se obstinan en creer que Buenos Aires es toda la
República Argentina, á los que dudan que haya producción y
consumo en las provincias, á los que declaran los rios incapaces
de navegarse por buques trasatlánticos, es preciso probarles á
costa de su bolsillo que la Nación Argentina es algo mas que la
provincia de Buenos Aires en cuanto á producción; que la producción
que se considera de Buenos Aires por el hecho de salir
por su puerto, es de la Confederación; que lo que se considera
internado y consumido en Buenos Aires, porque ha pasado por
su puerto, es dirigido y consumido en esas provincias, que han
vivido como desconocidas de la Europa, que no obstante estaba
en contacto indirecto con ellas.
Es preciso hacer ver de un modo práctico que cuando en Europa
se habla de lanas, cobres, cueros, carnes de Buenos Aires,
es como cuando allí dicen lienzos de Lwerpool, arinas de Nueva
York. El vulgo de allá no encuentra en sus gacetas avisos de buques
que salgan para Manchester y Birmingham, y cree naturalmente
que no está en comercio con esas ciudades. Los que en
Europa no ven buques anunciados para Córdoba, para Santiago,
para Entre Bios, creen igualmente que no están en contacto de
comercio con esos países ; pero lo están sin saberlo.
Á la libertad de comercio debió Buenos Aires la renta de
aduana que hoy tiene; pero no la obtuvo al dia siguiente de
proclamarse, sino al cabo del tiempo que fuá necesario para
que la población, la producción y los consumos de la riqueza se
desarrollasen bajo su amparo.
La libre navegación interior y el libre cambio traerán en
breve la renta aduanera de la Confederación Argentina por una
ley fatal, cuyo imperio está comprobado por la historia de la
economía en todas las naciones. No hay necesidad de salir de
la historia de América para reconocer que la libertad de comercio
trae la renta de aduana en pos de sí, con una seguridad
jamas desmentida por los hechos y mucho ménos por la ciencia*
El baron de Humboldt observa que durante los trece años que
siguieron al de 1778, en que el gobierno de España introdujo
algún liberalismo en el gobierno de sus colonias, su renta en