686 SISTEMA ECONÓMICO Y RENTÍSTICO
fuera los elementos materiales é inteligentes de una prosperi
dad rápida y próxima, y las garantías de estabilidad del nuevo
orden de cosas proclamado, los gastos del ministerio de relacio
nes extranjeras se componen menos de lo que cuesta el sostener
la amistad y buena armonía de la Confederación con las nacio
nes extranjeras, que del orden de trabajos que ese ministerio
debe poner en obra para dar á conocer en el mundo exterior las
ventajas del nuevo régimen que ba sancionado la Confederación,
las condiciones admirables del país para el establecimiento de
Jas poblaciones extranjeras que se desea atraer, y los recursos
que presenta á la ocupación de los capitales extranjeros.
En Europa es donde convendrá propagar esas noticias. No
bastará informar á los gobiernos para estimular su confianza y
simpatías, sino también á las poblaciones, al público de, la Eu
ropa, que es tal vez lo mas interesante. Para ello será preciso
estimular el apoyo y cooperación de los sabios, de los viajeros,
de los escritores de todas escalas, desde los autores de libros de
ciencia hasta los escritores de periódicos; instituir y sostener
agentes de inmigración y colonización; enviar á los museos, á
las exposiciones, á los gabinetes de historia natural las pro
ducciones que el país contenga en los tres reinos animal, mine
ral y vegetal, como medio de interesar la atención de la Europa
industrial á favor de la Confederación. Será preciso hacer tra
ducir oficialmente á las lenguas de la Europa las leyes, los do
cumentos estadísticos y noticiosos sobre el país, y los libros
mismos que de algún modo conduzcan á dar á conoiau’ la Con
federación Argentina en su moderna situación. El idioma es
pañol , en que está escrito lo mas do eso, es poco conocido en
aquellas naciones de Europa cuyas poblaciones y capitales debe
atraer la Confederación á su suelo.
Esos trabajos de propaganda y de información serán objeto
del gasto mas lucrativo y fecundo de cuantos pueda hacer la
Confederación en su política exterior de la época presente.
Por muchos años los Estados Unidos costearon numerosos
agentes en Europa para decidir á las poblaciones dispuestas á
emigrar á tomar aquella dirección, que al caito se ha convertido
en una corriente espontánea tan fecunda, que hoy produce alar
mas graves en los mismos Estados Unidos.
Los cónsules y vicecónsules de la Confederación en Euro¡ia
serán los agentes naturales de propagación de esas noticias, que