154 EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
En cuanto á los vinos y á las sidras, M. Cavalier
considera «como producto tipo el obtenido por la fer
mentación del jugo puro de las frutas frescas, siendo
lícita toda modificación operada que dé productos
análogos, no introduciendo cuerpos que no entren
normalmente en el producto tipo, y que los compo
nentes entren en la misma proporción que en el pro
ducto tipo».
La preparación de la manteca modifica muy poco
la naturaleza química de la primera materia, cuya
calidad juega el papel esencial. Sin embargo, en Dina
marca se suele pasteurizar la crema á 94°; de lo que
resulta que queda sin gusto. Cada lechería conserva
y perfecciona fermentos que dan un gusto especial á
su manteca y le conquistan «una marca». Este género
de fabricación de la manteca se aproxima al que ca
racteriza el queso.
El consumidor no es competente en cuanto á la
preparación del producto ni se detiene ante ella. El
quiere un objeto para tal uso, que según el nombre
que lleva, debe llenarlo el objeto. Por consiguiente,
para él, la definición debe determinar el uso para que
es apropiado.
Como las mercancías no se hacen para los produc
tores que la destinan á la venta y no para su uso, la
definición por el uso que hace el consumidor, es la
que debe determinar el producto.
En materias alimenticias el consumidor desea un
sabor; éste es el que debe servir para apreciar la mer
cancía y darle un precio..
Desea que el alimento tenga un cierto poder nutrí-