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SISTEMA ECONÓMICO Y RENTÍSTICO
Entonces Buenos Aires organizó el gobierno de su provincia
propia con separación é independencia de las demas, asumiendo
por sus leyes fundamentales de carácter local los poderes esen
cialmente nacionales, que habia ejercido en otro tiempo como
capital de todo el territorio, que es hoy República Argentina.
— Ese estado irregular de cosas, que arrebataba á la generali
dad del país en provecho de Buenos Aires grandes ventajas de
órden económico y político, duró treinta años, en cuyo largo
tiempo la generación actual de Buenos Aires adquirió el hábito
y el amor de esas instituciones de desmembración, y acabó por
considerarlas racionales y perfectas.
La guerra contra Rósas y su caida tuvo por objeto acabar con
ese desórden interior de las instituciones políticas de la Repú
blica, y reinstalarlas sobre bases de igualdad y de justicia para
todas las provincias que la forman. Pero los hechos de treinta
años no tardaron en levantar cabeza bajo los diferentes pretex
tos con que se vistieron la contrarevolucion parlamentaria de
junio, la revolución de H de setiembre, la resistencia al asedio
de la campaña de Buenos Aires y á la nueva Constitución nacio
nal ; y por fin la constitución provincial de H de abril de ISMi,
que vino á ser la confirmación y codificación de las institu
ciones locales de treinta años , origen real aunque no confesado
de todos aquellos movimientos de oposición de Buenos Aires.
Delante de la resistencia de Buenos Aires á devolver las atribu
ciones nacionales que ejercía por sus leyes de provincia, en
cambio del papel de capital federal que le ofrecía la República,
y que Buenos Aires rechazaba , la Confederación, usando del
medio previsto por el art. 3 de su Constitución, ha tenido que
colocar las autoridades encargadas de hacer cumplir su Consti
tución general en la provincia de Entre Ríos , origen del movi
miento general de 18r>2, que trajo la caida de Rósas y la san
ción de la Constitución hoy encomendada á sus autoridades
federales.
Los hechos han venido á dar á las cosas una posición mas
normal que la que proponían las teorías de los publicistas. Lo
singular es que Buenos Aires mismo ha tenido gran parte en
esos hechos que le arrebatan en su provecho mismo, no en su
daño, la iniciativa del gobierno moderno, inconciliable con sus
hábitos seculares de poder omnímodo. La enseñanza constitu
cional le irá de las mismas provincias hermanas que le lleva-